Curva del olvido de Ebbinghaus: cómo olvidamos y cómo recordar durante mucho tiempo

Curva del olvido de Ebbinghaus: cómo olvidamos y cómo recordar durante mucho tiempo

Seguramente ya lo ha experimentado: aprendió algo — una palabra, una regla, un hecho — y al día siguiente se da cuenta de que apenas recuerda nada. Es como si la información simplemente se hubiera "evaporado".

Esto no es pereza, mala memoria ni falta de habilidades.

La causa de este efecto es bien conocida en psicología y fue descrita ya en el siglo XIX.

Se llama curva del olvido de Ebbinghaus.

¿Qué es la curva del olvido de Ebbinghaus?

La curva del olvido es una ley empírica que muestra cuán rápidamente desaparece la información de la memoria sin repeticiones.

El psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus realizó a finales del siglo XIX experimentos en los que memorizaba sílabas sin sentido y medía cuánta información permanecía en la memoria con el tiempo.

El resultado resultó sorprendentemente ilustrativo:

  • La mayor parte de la información se olvida en las primeras horas y días;
  • Luego la velocidad de olvido se ralentiza;
  • Sin repeticiones, la memoria tiende a cero.

Dicho de otra manera:

Olvidamos no gradualmente, sino por saltos y muy rápidamente.

¿Cómo se ve la curva del olvido en la práctica?

Curva del olvido de Ebbinghaus Si simplificamos, sucede aproximadamente lo siguiente:

  • Inmediatamente después del aprendizaje — parece que todo está claro y recordado;
  • Después de algunas horas — solo quedan fragmentos;
  • Al cabo de un día — se pierde la mayor parte de la información;
  • Una semana después — casi nada queda en la memoria.

Importante:

Este es un comportamiento normal de la memoria, no un fallo.

¿Por qué está programado así nuestro cerebro?

La memoria no es un archivo ni un disco duro.

Su tarea es no almacenar todo indiscriminadamente, sino filtrar lo importante.

Si la información: - no se utiliza, - no se repite, - no se conecta con otros conocimientos,

el cerebro la considera irrelevante y "libera espacio".

Por eso, leer una sola vez o repetir puntualmente casi nunca da resultados duraderos.

Conclusión importante de la curva del olvido

Olvidar no es el problema.

El problema es la ausencia de repeticiones en el momento adecuado.

Ebbinghaus mostró no solo que olvidamos, sino cuándo exactamente sucede.

Y eso significa que se puede controlar el proceso.

Cómo transformar el olvido en un instrumento de aprendizaje

La buena noticia es que se puede influir en la curva del olvido.

Cada repetición:

  • no solo refresca la información,
  • sino que cambia la forma de la curva.

Repetición intercalada basada en la curva de Ebbinghaus

Después de la repetición:

  • el olvido se ralentiza,
  • la información se retiene más tiempo,
  • la siguiente caída se vuelve más suave.

Varias repeticiones correctamente distribuidas pueden trasladar el conocimiento de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo.

¿Por qué las repeticiones normales funcionan mal?

El enfoque intuitivo es así:

  • aprendido → repetido inmediatamente → repetido otra vez → olvidado.

El problema es que:

  • repeticiones demasiado frecuentes seguidas dan la ilusión del conocimiento;
  • el cerebro no tiene tiempo de decidir que la información es importante;
  • las conexiones se forman débilmente.

Hay que repetir no con frecuencia, sino en el momento adecuado.

Repeticiones espaciadas: la respuesta de Ebbinghaus

De la curva del olvido se desprende directamente el principio de repeticiones espaciadas:

repetir la información justo antes de que comience a olvidarse.

En la práctica, esto significa:

  • primera repetición - después de 15-20 minutos
  • segunda repetición - después de 2-4 horas
  • tercera repetición - después de 12-24 horas
  • cuarta repetición — después de unos días
  • quinta repetición — después de una semana
  • y así sucesivamente

Cada repetición:

  • fortalece las conexiones neuronales,
  • alarga el intervalo hasta el próximo olvido.

¿Qué relación tiene con el aprendizaje de palabras extranjeras?

El aprendizaje de palabras es un ejemplo perfecto del trabajo de la curva del olvido.

Palabras:

  • no se utilizan constantemente,
  • se desplazan fácilmente,
  • se olvidan rápidamente sin repeticiones.

Si se aprenden palabras "a granel" y luego no se vuelve a ellas, la curva del olvido hace su trabajo — y gran parte del esfuerzo se pierde.

Cómo aplicar la curva del olvido en la práctica

Analicemos el proceso paso a paso.

1. Aprenda poco. Una pequeña cantidad de palabras es más fácil de retener y repetir oportunamente.

2. Vuelva a las palabras según intervalos. Ni inmediatamente ni demasiado tarde — exactamente cuando la palabra comienza a "escaparse".

3. No tema al olvido. Si una palabra se recuerda con esfuerzo — es una buena señal. Precisamente en ese momento la memoria se fortalece más.

4. Aumente los intervalos. Cuanto mejor se fije una palabra, menos frecuentemente hay que repetirla.

Cómo funciona esto en la aplicación onemoreword

Cumplir manualmente los intervalos es difícil:

  • es fácil olvidar qué y cuándo repetir;
  • es difícil evaluar qué palabra ya está fijada y cuál no.

Por eso, los sistemas modernos de aprendizaje se hacen cargo de esta tarea.

La aplicación onemoreword sigue el principio científicamente demostrado de la repetición espaciada, mientras que los intervalos se eligen de forma adaptativa para cada palabra: si logra recordar rápidamente la traducción de una palabra varias veces seguidas, el intervalo aumenta más deprisa, si hay errores - la aplicación muestra la palabra antes y con más frecuencia

Si continuamos con la metáfora, la aplicación:

  • vigila la forma de su "curva de olvido",
  • devuelve la palabra precisamente cuando está a punto de desaparecer de la memoria,
  • y la elimina del aprendizaje activo cuando se ha vuelto estable.

Al usuario solo le queda recordar — todo lo demás lo hace el sistema solo.

Preguntas frecuentes sobre la curva del olvido

¿Qué es la curva del olvido de Ebbinghaus? Es una regularidad que muestra cuán rápidamente se olvida la información sin repeticiones.

¿Por qué olvidamos tan rápido? Porque el cerebro filtra la información y elimina lo que no se utiliza.

¿Se puede detener el olvido? Totalmente — no. Pero se puede ralentizar considerablemente con repeticiones espaciadas.

¿Funciona al aprender idiomas? Sí. Precisamente para palabras y tarjetas, el efecto de la curva del olvido se manifiesta especialmente fuertemente.

Conclusión

Ebbinghaus mostró algo simple pero importante: Recordar — es un proceso, no un evento.

Olvidamos no porque aprendamos mal, sino porque no volvemos a la información en el momento oportuno. Cuando las repeticiones están bien organizadas, la memoria comienza a trabajar con nosotros, no contra nosotros.

A veces, para recordar más, basta con no aprender más, sino aprender más inteligentemente.

¿Listo para empezar a aprender inglés?

Use métodos científicos de repetición espaciada y aprenda palabras eficazmente cada día